Al sentarnos a una mesa de poker, intentamos establecer nuestra estrategia en base a diferentes aspectos como la posición que ocupamos, el torneo que estamos jugando y el perfil de nuestros oponentes. Hoy nos dedicaremos a analizar al jugador conocido como el ”maníaco”. Veremos sus ventajas y debilidades, y trataremos, en lo posible, de establecer a una estrategia para vencerlos sin sacrificar demasiado.
Además de sus habilidades de juego, el maníaco posee la innegable capacidad de llevar a límites extremos nuestros nervios y elevar nuestra presión arterial a niveles inimaginables. Su juego es descuidado y por demás de loose, lo que por momento nos lleva a pensar que su meta no es ganar la partida, sino exasperarnos al punto de querer abandonar la mesa.
El maníaco puede definirse como un jugador extremandamente agresivo con un estilo de juego muy liberal, que apuesta, sube, vuelve a subir y hace bluffings incansablemente, sin importar las cartas que tenga en su mano. Este tipo de estrategia, más allá de ser fructífera o no, consigue bastante bien “disfrazar las cartas” ya que resulta prácticamente imposible identificar si el jugador en efecto tiene una buena mano o simplemente está haciendo un farol. Su patrón de comportamiento será exactamente el mismo ya sea si tiene AA o si tiene 4 8.
Sin embargo, este comportamiento podría tener sus ventajas. Para empezar, el maníaco puede quedarse con muchos botes si no se enfrenta a jugadores valientes que le den pelea. Y cuando finalmente encuentra adversarios que siguen su juego, éstos terminan jugando a ciegas, ya que no se puede definir si justamente la mano que tiene es buena o no.
En casi el 100% de las ocasiones, el maníaco querrá ver el flop y esto vuelve a establecer una dificultad para sus contrincantes, ya que el flop le puede traer las cartas que harán que logre formar juego. Entonces ¿cómo debemos jugarle?
En primer lugar, nunca es bueno retirarse frente a un maníaco cuando nuestras cartas son buenas. Al seguir jugando, corremos más riesgos enfrentando a los demás jugadores de la mesa que al maníaco en sí. Si bien sabemos que el maníaco nos está haciendo un farol, son los otros jugadores a los que tenemos que temer. Es por eso que es de extrema importancia la posición que ocupamos cuando enfrentamos a un maníaco.
Y aqui viene el segundo punto a tener en cuenta: la posición. Lo más aconsejable sería colocarse siempre a su izquierda para poder hacer reraises cuando tengamos una mano fuerte. Esto nos pone en peligro de perder una buena cantidad de fichas pero, siempre y cuando podamos mantener la serenidad y concentración, debemos apostar sin miedo con juegos altos o buenos proyectos de juego.
En Mallorca, tenemos el privilegio de contar con kamaleon69, jugador maníaco bueno, si los hay… Como no podía ser de otra manera, tiene los ojos de un camaleon y cuenta con una valentía envidiable que le permite realizar apuesta altísimas y reraises importantes (algo ilógicos en ocasiones) que en muchos casos le porporcionan botes inmejorables. Desde aquí le expresamos nuestra admiración y le deseamos la mejor de las suertes en las manos que vaya a jugar hoy, menos cuando se enfrente a nosotros, eso sí.



Ese Kamaleon9 no se llamara Manu por casualidad ?
hola alex, por supuesto que es manu, o conoces algun otro maniaco con gafas alto y pinta de kamaleon?? jeje