Próxima parada, Primolandia. Por lo general, los principiantes del
poker se comportan como calling stations, es decir, como jugadores que en la mayoríaa de las veces sólo igualan las apuestas que otros han hecho, que juegan casi todas sus manos y que permanecen en el bote hasta el river sin considerar sus probabilidades. Estos jugadores no son difíciles de vencer, y si sabemos manejar la situación, podremos beneficiarnos de sus defectos.
En primer lugar, hay que reconocer que los calling stations tienen sus ventajas. Para empezar, el bluffing no funciona contra los ellos. Siempre (o casi siempre) vendrán a ver lo que tenemos y tú y yo sabemos, que cuando hacemos buffling, eso no nos gusta. Serán muy escasas las veces en la que podremos rentabilizar un bluffing contra un calling station, pero como buenos loose-passive que son, con un poco de agresividad podemos quedarnos con el bote.
Aparte de ser inmunes a los bluffings, los calling stations enmascaran bien sus manos. Esta característica, sin embargo, no es una virtud por sí misma, sino que es la consecuencia de un error. Los calling stations, al hacer call con casi todas sus manos, no valoran una buena mano, ni desechan una mala. Ellos hacen call tanto con AA como con 22, con proyectos de escalera o color, o tanto con AK como A2. Dado que sólo hacen call, en vez de apostar o foldear, según la mano que tengan, nunca sabremos qué cartas voltearán a la hora del showdown. Eso sí, si un calling station hace raise, haz tus maletas y vuelve a casa, porque el tren esta vez sí ha parado en la estación correcta. Si la mesa muestra proyectos de color o escalera, o bien alguna carta alta, el calling station ha hecho juego y tú sólo tienes oportunidad superándolo en el showdown.
El lado más negativo y vulnerable de estos jugadores quizás sea que nunca podrán sacarle el jugo a su juego, ya que sólo se llevarán lo que los demás jugadores les permitan ganar. Por sí mismos no lograrán construir un bote muy sustancioso porque no habrá jugadores que acepten sus raises al tener manos ganadores cuando se atreve a apostar.
No parece complicado vencer a un calling station y la verdad es que estaría bueno tener alguno siempre presente en la mesa. Lo importante será aprender a incrementar nuestro stack gracias a los defectos que los demás nos dejan ver, sean calling stations, maníacos, mouse o rounders. Y más importante que eso es tener siempre en mente lo que queremos y lo que no queremos que sea nuestro juego. Si quieres comportarte como un calling station, o como un maníaco, o como un mouse, o un rounder… bien, allá tú. Pero no dejes que la presión de un torneo, o de una mesa, o de una jugada te convierta en quién no eres. Mantén siempre la cabeza a temperatura ambiente y que tus próximas fichas se multipliquen sin parar.


