Es la cualidad integradora en acción. El jugador de Poker, como todo deportista se mueve en tres dimensiones temporales:
El ajuste entre tiempo real y tiempo percibido que le adaptan al ritmo de la competición sin adelantarse ni atrasarse. Es el tiempo en las unidades convencionales que todos conocemos y por las que nos regimos universalmente en la vida cotidiana.
El tiempo interno en que la velocidad de procesamiento mental se anticipa a la medida de las unidades de tiempo real. Establece las diferencias de nivel entre jugadores. Aquel jugador que en los 30” de tiempo real sea capaz de realizar un mayor número de valoraciones sobre odd’s, outs, actitudes de sus oponentes y contabilidad se prodiga indefectiblemente como el que tiene más opciones de encarrilarse en una línea ganadora de juego.
La abstracción en el tiempo que realiza el jugador, en las manos muertas en que se foldea o no se hace farol, sin perder la conexión con el tiempo real. Es un sistema de recuperación, de oxigenación mental y de reequilibrio, reestructuración técnica, reordenamiento emocional y reciclaje de energía positiva. 5R. Un auténtico sistema de ahorro de energía mental. Tanto en torneos endurance como explosivos quien conserva mayor equilibrio de energía y dominio estratégico automatizado es quien tiene menos probabilidades de cometer errores, mayor capacidad para soportar la presión y más opciones de acertar en sus decisiones.


