Podría decirse que Doyle Brunson es uno de los mejores jugadores de póker NL del mundo y quienes hayamos leído sus libros, podemos asegurar que además es muy buen escritor. Aparte de su archi-conocido Super System, que ha logrado convertise en la biblia del póker, en 2003 publicó el libro Poker Wisdom of a Champion (Sabiduría de póker de un campeón) en el que recopila anécdotas, vivencias y recuerdos para ilustrar imperdibles consejos para quienes aspiramos a convertirnos en pros.
En uno de los 47 capítulos del libro, Doyle Brunson nos cuenta cómo descubrió que inclusive antes de sentarse a jugar ya sabía si ese día se iría a casa con ganancias o pérdidas, y no lo hacía usando sus poderes psíquicos precisamente sino haciendo una autoevaluación de su estado físico y mental .
En el fútbol, por ejemplo, al igual que en muchos otros deportes, los técnicos evaluan las condiciones de sus jugadores para saber con quién contar en cada partido, pero no son muchos los jugadores de póker que analizan su estado psicofísico antes de un torneo. Tal vez se pueda pensar que una noche es igual a cualquier otra, pero si cada vez que nos proponemos jugar reflexionaramos sobre cómo nos sentimos ese día, veríamos que no siempre estamos en condiciones que enfrentar a nuestros oponentes.
Para saber si hacemos bien en sentarnos a jugar, Brunson nos recomienda responder a unas cuantas preguntas que nos ayudarán a realizar un diagnóstico antes de un torneo o de una partida. Según el campeón, si respondemos satisfactoriamente a estas preguntas, estamos preparados para ganar, pero si las respuestas no nos favorecen, será mejor guardar la energía para otra ocasión.
1- ¿Has dormido lo suficiente? Si la respuesta es NO, no juegues.
2- ¿Hay alguna otra cosa que prefieras hacer? Si la respuesta es SÍ, no juegues.
3- ¿Te sientes bien físicamente como para aguantar sentado lo que dura una película? Si la respuesta es NO, no juegues. Cuando te duele la cabeza, o estás cansado o te sientes inquieto, probablemente no desarrollarás tu mejor juego.
4- ¿Estás enojado con alguien a tal punto que pueda afectar tu concentración? Si la respuesta es SÍ, no juegues.
5- ¿Estás consumiendo drogas, alcohol o medicación que pueda interferir tu capacidad de pensar lógicamente? Si la respuesta es SÍ, no juegues.
6- ¿Estás disgustado emocionalmente? Si la respuesta es SÍ, no juegues. Las discusiones de pareja no son para nada saludables para nuestro dinero.
7- ¿Sientes que vas a ganar? Si la respuesta es NO, no juegues. Esta pregunta es la más importante de todas. No podemos afrontar una partida o un torneo a la espera de ver que va a suceder. Sin una actitud ganadora, nunca vamos a jugar mano ganadora.
No podemos controlar las cartas que nos van a tocar, no podemos hacer que nuestros oponentes se rindan porque sí, pero sí podemos aprovechar el conocimiento que tenemos de nosotros mismos para ganar batallas o evitar derrotas. Tal vez estas 7 preguntas, ayuden a marcar la diferencia.


